
Qué es la llanura padana a partir de las seis en adelante, una niebla que parece como estar dentro de un vaso de agua y anís
pues sí
Así comienza una de las canciones más conocidas del gran Paolo Conte: “La fisarmonica di Stradella”. Y es precisamente en el corazón del centro histórico de la localidad de Stradella, a los pies de las suaves colinas del Oltrepò Pavese, donde se encuentra un pequeño pero excepcional museo: el Museo de la Acordeón Mariano Dallapé. Fue el propio gran cantautor Paolo Conte quien inauguró el museo el 20 de mayo de 1999 y, aún hoy, sus salas conservan la memoria de una producción que hizo famosa a Stradella en todo el mundo, llegando a contar en el pasado incluso con 44 fábricas de acordeones.
Dentro del museo, desde la historia del acordeón —con el primer Accordion producido por el pionero Mariano Dallapé en 1871— se pasa a la sección técnica para terminar con la colección de piezas históricas.
La primera vez que entré para preparar una visita guiada fue una sorpresa inesperada. A pesar de ser yo solo una pésima guitarrista, o quizá precisamente por eso, quedé cautivada por el encanto del acordeón y por las historias y los acontecimientos que llevaron la producción de Stradella a niveles excepcionales.
Al visitar el museo se descubren también las vidas de personajes igualmente excepcionales, tanto entre los fabricantes como entre los músicos, además de muchas curiosidades interesantes. Recorriendo las salas de este pequeño pero bien montado museo, se entra también en la vida de una comunidad que ha cambiado mucho desde los inicios de la producción de acordeones, y se reviven años que fueron en parte también los de un stradellino ilustre, el político de la época de la Unificación de Italia, Agostino De Pretis.
La visita a Stradella puede continuar también fuera de las salas del museo, recorriendo a pie la localidad para llegar, por ejemplo, a la pequeña y sugerente iglesia románica de San Marcello in Montalino, con una espléndida vista sobre las colinas circundantes. Y, por supuesto, después de tanto hablar de colinas, lo ideal es terminar el día con un aperitivo a base de vinos del Oltrepò Pavese y embutidos locales en uno de los bares que dan a la plaza principal.
Visita este enlace para obtener más información sobre el museo.
Si en cambio quieres escuchar la canción completa «La fisarmonica di Stradella» de Paolo Conte, haz clic en el reproductor de abajo.
Molto interessante! Da residente del luogo, sono rimasta colpita da quante nuove informazioni ho potuto apprendere leggendo questo articolo sul nostro splendido Oltrepo, territorio da valorizzare.